Historiografía Local (Destrucció dels arxius)

Escrit d’Artur Cot al programa de Festa Major de 1959…

Desde el renacimiento, toda la obra histórica ha exigido a causa de la evolución de su propio concepto, la utilización de los archivos, donde ha hallado las principales fuentes que la han informado. Antes y muy especialmente los historiadores de Grecia y Roma tuvieron muy en cuenta los documentos contemporáneos a los temas historiados; pero es el cambio del género genético por el pragmático el que da fuerza y prestigio a los archivos y a las fuentes.

En España triunfa el afán investigador archivista con Zurita, desde entonces los archivos se ven protegidos y centralizados (Simancas, De las Indias, Corona de Aragón, etc.) y a partir del movimiento intelectual del siglo XVIII mimados con verdadero cariño. Cataluña desde el abad Oliva y quizá antes tuvo ya una brillante fama archivista que culmina con Próspero de Bofarull.

Mora de Ebro tuvo ricos archivos, entre los que destacaban el Municipal y el Parroquial, notables fueron además el de los franciscanos y el de D. Juan Bta. Ciurana esta último rico en materia jurídica y geográfica. Durante el proceso que siguió a las luchas habitadas entre Entenzas, Templarios y Moncadas, Eximenio Guerra que había sido dos veces jurado del municipio, declaró que desde muchísimos años se conservaba en el mismo, copia de las constituciones de Cataluña (año 1300) Archiv. Cor. Aragón Colecc. Pro. 1291 a 1303.

El parroquial fue notable por la riqueza que atesoraba, muy especialmente breves pontificios; de Sixto V (1585-1590) conservamos parte de la bula  por medio de la cual se concedían a la parroquia notables privilegios. Tan ricas fuentes de la historia han sufrido desde el siglo XVII hasta nuestros días continuas expoliaciones; sistemáticos incendios y bárbaras dispersiones, a causa de lo cual nos vemos privados del conocimiento de muchas facetas de la historia local.

En el “Libro de Recibos” 1663-66, conservado en la Parroquia y recuperado gracias al celo de nuestro Prior Arcipreste D. Enrique Curto, leemos acerca de la primera destrucción conocida de nuestros archivos:

“Attenen encara que per les… robos envasio y entrada de les armes del nostre Rey de Espanta (q. Déu g.) en la dita Vila de Mora en lo any 1642 la major part de les Scriptures tan publiques com privades… se perderen y cremaren…” Cuaderno 2.º, fol. 14.

Durante la guerra de la Independencia, fue destruido el archivo del convento de San Antonio de Padua (franciscanos) según afirmaba en 1891 Fr. Francisco Aragonés.

Finalizando ya el “Trienio liberal” y con motivo de la entrada de las tropas de Manso (29 de diciembre 1822) desaparece la valiosa colección de mapas de D. Juan Bta. Ciurana, siendo de suponer que los demás archivos locales sufrirían nuevas destrucciones.

En los primeros días de septiembre de 1827 la furia liberal destruye los libros de la parroquia como afirmó D. Jacinto Amorós, prior que fue de Mora y testigo de las violencias.

Poco quedaba en 1936 de los otrora repletos archivos locales, lo que todavía conservaba, salvado la mayor parte de los casos tras graves peligros en tres centurias precedentes, fenece en este año de vandálica destrucción.

Todos los pueblos cultos han considerado grave pérdida de sus archivos. Mora de Ebro deben sentir la pérdida de los suyos; en ellos estaba lo más querido de nuestras tradiciones y o más brillante de nuestras glorias. Cartas reales y breves pontificios hablaban de nuestra grandeza, privilegios y concesiones de nuestro heroísmo y valentía.

Mora que ha hallado mermadas las fuentes propias del agua viva de la historia ha acudido a otras inagotables canteras y de ellas a sacado el material noble con que restaurar las glorias de pretéritas edades.

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